Despacito
Si has escuchado, tarareado y/o bailado la famosa canción de Luis Fonsi seguro que es así cómo has leído el título de esta publicación: lento, sílaba a sílaba , con ritmo y sensualidad.
DES-PA-CITO... ¿O no?
¡El poder que ejerce la música sobre los mortales no tiene límites!
Luis nos animaba a amarnos con esa tranquilidad y suavidad que, pasito a pasito, nos llevaría a un mayor y bendito placer... Ay, ¡el placer! Aunque él nos hablaba de un placer puramente carnal, existen en la vida otro tipo de placeres que no conseguimos disfrutar lo "des-pa-cito" que se merecen. Vivimos "rapidito", incluso cuando aquello que hacemos nos gusta, entretiene, divierte o hasta nos apasiona.
Leemos un libro rápido para llegar al final y comenzar uno nuevo. Comemos rápido porque tenemos hambre y parece que alguien nos vaya a robar el plato. Al "next" de Netflix no le dejamos pasar de los 4 segundos, ya que tenemos ansia viva por ver el siguiente capítulo de nuestra serie favorita, aún sin haber asimilado el final del que acabamos de ver. Estamos sentados en una mesa tomando café con unos amigos, pero nuestra vista está más pendiente del WhatsApp en el que se cuece el plan de mañana con otros.
Y podría seguir así con un montón de situaciones más en las que, quien más quien menos, se sentiría reflejado.
Dicen que deberíamos practicar el "slow-life", pero estamos más pendientes de hacer ver que así lo hacemos, que de llevarlo a cabo realmente. La mayor parte del tiempo, excepto cuando dormimos, nuestra velocidad es de 2x. Prueba a escuchar un audio de WhatsApp a ese ritmo, ¿¡a ver qué te parece!?
Empezaba esta reflexión con Fonsi susurrándonos al oído hacer el amor despacito y la voy a acabar con otro guiño musical, un alegato a tomarnos las cosas de la vida con calma, dotándolas del tiempo que merecen.
Julieta y su “Lento... muy lentoooo” me vienen al pelo para desearte algo: que te permitas, aunque solo sea un poquito, ir así por la vida.
Si has llegado hasta aquí y además lo has hecho lento, demuéstramelo con amor o contándomelo en comentarios.





És molt cert, hem de frenar i aprendre a disfrutar més de les coses